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¿Agendas escolares o plataformas digitales?

Material escolar profesores

Hay una cosa que me da pánico de la maternidad, y no son las noches en blanco, ni intentar dejar el pañal, ni que el bebé duerma finalmente solo en su habitación. Si hay algo que me da realmente miedo de la maternidad son los http://rouge.perfil.com/2019-10-10-131395-los-grupos-de-whatsapp-de-madres-y-padres-la-peor-ensenanza-para-los-hijos/GRUPOS DE MAMÁS DE WHATSUP

Y no estoy hablando del simpático grupo que tenía con un grupo de amigas y conocidas, casi todas extranjeras como yo, que usábamos para quedar con nuestros bebés un par de veces al mes, nos avisábamos si había alguna iniciativa u oferta interesante en la ciudad o nos pasábamos cosas que los bebés grandes ya no usaban pero que podían servir a los más pequeños.

No, me refiero a los grupos de whatsup de los que oigo hablar a las madres con niños más grandes que vienen a las escuelas de idiomas donde trabajo, o de lo que oigo hablar a mi cuñada con sus amigas.

Grupos whatsup donde todas las madres de los niños de la clase discuten sobre que regalo elegir a la maestra al final del curso y no sólo de eso.

Se pasan los deberes que tienen los hijos, comprueban las respuestas para que el niño no sufra la vergüenza de llegar con errores en los ejercicios en clase. Se preguntan sobre las fechas de los exámenes. Se quejan de los profesores que según ellas son demasiado duros o estrictos. 

En fin, se convierten en las secretarias personales de sus hijos. Imagino que en estos grupos habrá también algún padre, pero uno u otro, esto no es lo importante de la cuestión.

El colegio no es un lugar donde simplemente te inculcan ciertos conocimientos culturales. Las academias no son simplemente un lugar donde aparcar a nuestros hijos algunas horas más.

Los centros educativos se encargan además de entrenar a los niños para convertirse en los adultos que necesitarán ser en el futuro.

Aprender a hacerse cargo de sus responsabilidades y obligaciones no es una cosa que pueda dejarse para “cuando sean mayores y lo entiendan todo”. Es un arduo trabajo que se hace poco a poco, equivocándote y así aprendiendo de los efectos de los errores que se van cometiendo.

Si un alumno, ya sea pequeño o en edad adolescente, olvida apuntarse los deberes y no los entrega, o no estudia todos los temas que entran en un examen, aprenderá que sus actos tienen consecuencias. Si son continuamente los padres los que hacen de secretarios a sus hijos, o una alarma de una sofisticada plataforma digital, se acostumbrarán a que alguien dirija su vida. A no hacer más esfuerzos de los necesarios. 

Y es que ahora, en esta imparable época de tecnología digital, tenemos también que contar con aplicaciones de móvil o modernas plataformas digitales a las que acceder cómodamente desde cualquier dispositivo, donde una simple contraseña y nombre de usuario, permite acceder a sus notas, exámenes y deberes, no sólo al alumno. También a sus padres, hermanos, abuelos, canguros e incluso profesores particulares.

Sé muy bien de lo que hablo. En mi experiencia como profesora particular y en academias enseñando idiomas, numerosas veces me ha sorprendido mensajes de padres que me mandaban links y contraseñas de sus hijos adolescentes, para que preparara a medida, la clase de repaso a su hijo. Ya que éste, no atendía lo suficiente en el aula para tomar notas de sus propios deberes.

Y por todo esto, es que una agenda escolar no puede ni debe ser sustituida por cualquier aplicación digital. 

La agenda además, sirve para poder practicar la caligrafía manual, para dejar constancia de todo el trabajo hecho o no hecho durante el curso. Para responsabilizarse de ella al igual que aprenden a ser responsables de su teléfono móvil, que es algo caro y que puede romperse (es decir, no perderla, tratarla con cuidado ya que si la metemos de cualquier modo en una mochila llena de libros puede romperse y difícilmente puede llegar viva al final del curso)

Sirve también a que aprecien el valor de las cosas hechas a mano. (Una cosa importante, en el mundo actual donde nuestro maravilloso teléfono móvil parece desfasado y obsoleto seis meses después de su uso)

Dejemos a nuestros hijos disfrutar de una niñez y una adolescencia más libre de tecnología y menos dependiente de ella. Nosotros ya crecimos con televisión y videojuegos, ellos cuentan también con teléfonos móviles, ordenadores personales, ipad, acceso ilimitado a internet y mil aplicaciones que pueden descargarse cada día. 

No estoy diciendo que les quitemos todo esto. Sólo me refiero a que tienen ya suficiente tecnología al alcance. No les quitemos además los libros, las agendas, el coleccionar bolígrafos de colores, las dedicatorias de los compañeros que releerán al cabo de los años, el placer de exprimir su arte personal con dibujos y escritas estilo grafiti en sus cuadernos…

La manualidad tiene un papel mucho más importante del que podemos llegar a imaginar, y con tanta tecnología, poco a poco, se la estamos arrebatando.

Nos hacen creer que como el mundo es cada vez más tecnológico nuestros hijos deben aprender desde la edad más temprana posible a lidiar con todo esto. Pero ya están suficientemente expuestos y no tendrán ningún problema a usar cualquier aparato que por otra parte, viene fabricado siempre de manera más intuitiva.

Y si queremos realmente que nuestros hijos puedan valerse por si mismos el día de mañana, no les estamos ayudando haciéndoles la cama cuando van al colegio, preparándoles el desayuno si ya llegan al estante donde se guardan los cereales y los cuencos, o controlando por ellos los deberes que tienen que entregar (o los temas que tienen que estudiar para el examen), o hacer que la enésima plataforma o aplicación les avise continuamente para realizar un trabajo de historia.

Dejemos que sean niños y adolescentes, que lo intenten, que se equivoquen (porque tienen derecho), que aprendan, que cometan dos veces el mismo error, que apechuguen con las consecuencias. Que conozcan la frustración y como lidiar con ella, para comprobar que después se sale más fuertes. Dejemos que crezcan.

2 comentarios en “¿Agendas escolares o plataformas digitales?

  1. una muy buena reflexión, que hay que llevarla a la práctica aunque cueste, saldrán ganando en el futuro

  2. Leí tu blog y me encantóMe gusta mucho la definición que le das a la agenda. Y lo importante que es para los chiquillos.

    “La agenda además, sirve para poder practicar la caligrafía manual, para dejar constancia de todo el trabajo hecho o no hecho durante el curso. ”

    Muchos Abrazos, Julissa
    (Agendacreativa.com)

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